Importaciones para la producción: séptima caída consecutiva y 20% menos que en 2023
Las cantidades importadas para fabricar en Argentina volvieron a caer en el último mes y acumulan un retroceso sostenido. Solo algunos nichos como las importaciones puerta a puerta muestran algo de movimiento.
Las importaciones destinadas a la producción acumularon en abril su séptima caída consecutiva y se ubican un 20% por debajo de los niveles de 2023, según datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
El estancamiento que se observa desde noviembre del año pasado no parece dar señales de revertirse. Las cantidades importadas de bienes intermedios, insumos y bienes de capital para la industria local siguen en terreno negativo, lo que genera preocupación en sectores manufactureros que dependen de componentes externos.
Solo se registran subas puntuales en algunos segmentos específicos. Uno de ellos son las importaciones “puerta a puerta”, que permiten una trazabilidad más directa y suelen ser utilizadas por empresas que necesitan agilidad. Sin embargo, este repunte aislado no alcanza a compensar la tendencia general.
Desde el sector industrial advierten que esta contracción sostenida afecta la capacidad productiva. Muchas fábricas operan con stocks mínimos y postergan inversiones o ampliaciones a la espera de una mejora en el acceso a divisas y en los costos de importación.
El contexto macroeconómico actual, con una economía que crece a ritmo lento y un tipo de cambio real que aún genera debates, parece estar pesando más que las señales de estabilización que se intentan transmitir desde el Gobierno. Las importaciones totales también muestran un comportamiento similar, aunque con matices según el tipo de bien.
Especialistas consultados coinciden en que, sin un repunte claro en las compras externas para producción, será difícil sostener el crecimiento industrial en el segundo semestre. La séptima caída consecutiva no es solo un número: es la señal de que la cadena de suministro productiva sigue bajo presión.
En los próximos meses se observará si las medidas de apertura gradual que se vienen anunciando logran destrabar algo de este cuello de botella. Por ahora, el dato de abril confirma que la tendencia negativa se mantiene firme.