Estaciones de servicio aceleran reclamos por cortes de GNC y exigen reformar los contratos
Las entidades del sector denuncian interrupciones sin justificación clara en el suministro de GNC, incluso en modalidades que pagan por reserva de capacidad. Piden mecanismos de compensación y una actualización urgente del sistema de contratos firmes e interrumpibles.
Las entidades que nuclean a las estaciones de servicio están acelerando sus reclamos ante los frecuentes cortes de suministro de Gas Natural Comprimido (GNC) que vienen sufriendo en los últimos meses. Según denuncian, muchas de estas interrupciones ocurren sin una justificación técnica clara y afectan incluso a contratos que incluyen el pago por reserva de capacidad, una modalidad que supuestamente garantizaba un servicio más estable.
El problema no es nuevo, pero la paciencia del sector se está agotando. Representantes de las cámaras del rubro vienen manteniendo reuniones con autoridades de Enargas y de las distribuidoras, donde plantean que el esquema actual de contratos ya no refleja la realidad del mercado ni las necesidades operativas de las estaciones.
Uno de los puntos más criticados es la distinción entre contratos "firmes" e "interrumpibles". Las estaciones argumentan que esta categorización, heredada de otra época del sector energético, genera inequidades. Pagan por una reserva que, en los hechos, no siempre se respeta, y cuando se produce un corte no existe un mecanismo automático de compensación que les permita cubrir las pérdidas de ventas y la molestia a sus clientes.
"No estamos pidiendo un trato de privilegio, sino que se cumpla lo que está contratado", resumió un directivo de una de las principales cámaras consultado por este medio. Según los datos que manejan, en algunos meses del año los cortes superaron las 40 horas, lo que representa una caída significativa en la facturación de las estaciones que tienen fuerte dependencia del GNC.
El reclamo también tiene una dimensión operativa. Muchas estaciones invirtieron en los últimos años en ampliar su capacidad de compresión y mejorar la atención, justamente confiando en la estabilidad del suministro. Cuando el gas se corta sin aviso, se genera una doble pérdida: no solo se deja de vender, sino que los clientes migran hacia otras opciones o directamente se enojan con el servicio.
Desde el lado regulatorio, en Enargas reconocen que existe un debate abierto sobre la modernización del esquema contractual. Fuentes del organismo indicaron que se está analizando la posibilidad de introducir cláusulas de compensación automática y de revisar los criterios de interrupción, especialmente en períodos de alta demanda o ante problemas en la producción.
El sector de estaciones de servicio representa un eslabón clave en la cadena del gas natural en la Argentina. No solo porque canaliza una parte importante del consumo vehicular, sino porque su red de puntos de venta está presente en todo el territorio. Por eso, advierten que si no se resuelve este conflicto, podría frenarse la inversión en nuevas instalaciones y en la reconversión de surtidores.
Por ahora, el diálogo sigue abierto. Las cámaras preparan un documento técnico conjunto para presentar en las próximas semanas, donde detallarán propuestas concretas: desde la creación de un fondo de compensación hasta la actualización de los parámetros que definen cuándo un contrato puede ser interrumpido. Saben que el invierno que se acerca puede volver a poner a prueba el sistema y prefieren llegar con soluciones antes que con más quejas.
En un contexto donde el GNC sigue siendo una de las opciones más elegidas por los automovilistas por su precio, la estabilidad del suministro se vuelve un factor competitivo clave. Las estaciones no quieren seguir siendo el eslabón débil de la cadena.