El Gobierno le bajó el tono a la caída del EMAE: "Está capturando mucho ruido"
El viceministro José Luis Daza defendió los números de la economía real y aseguró que el EMAE no refleja el superávit fiscal, el externo y las reservas récord del BCRA. Una lectura oficial que busca relativizar la contracción de la actividad.
El viceministro de Economía, José Luis Daza, salió a relativizar la caída del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) que difundió el INDEC la semana pasada. Según el funcionario, el indicador "está capturando mucho ruido" y no refleja el verdadero estado de la macroeconomía argentina.
"Alcanzamos superávit fiscal sin emisión, superávit externo y el Banco Central está comprando reservas a un ritmo récord", enumeró Daza en declaraciones radiales. Para el Gobierno, estos tres pilares son la verdadera foto de la economía, más allá de lo que muestre el EMAE.
El EMAE de febrero registró una caída interanual del 3,2% y acumula una contracción del 1,6% en los primeros dos meses del año. El dato sorprendió incluso a analistas que esperaban números menos malos, sobre todo en sectores como la construcción y la industria manufacturera.
Desde el Palacio de Hacienda insisten en que el indicador del INDEC tiene una fuerte componente estacional y que no termina de capturar el impacto del ajuste fiscal ordenado. "Es un número que mira para atrás", completó Daza, en una clara diferenciación entre la herencia recibida y los resultados que, según ellos, ya se están viendo.
El argumento oficial tiene dos patas. Por un lado, destacan que el superávit fiscal primario de marzo fue de casi un punto del PBI, el mejor dato en más de una década. Por otro, remarcan que el BCRA acumuló en lo que va del año compras netas por más de u$s 12.000 millones, algo inédito para un primer trimestre.
Sin embargo, economistas independientes advierten que el ajuste fiscal está recayendo casi exclusivamente sobre el sector público y los jubilados, con un fuerte impacto contractivo sobre el nivel de actividad. La obra pública prácticamente parada y el consumo privado en baja son los dos motores que, según el consenso privado, explican la mayor parte de la contracción.
Desde el Gobierno responden que se trata de un "reordenamiento necesario" y que los datos de recaudación y de exportaciones muestran que la economía está empezando a responder. "El ruido del EMAE no nos distrae del rumbo", cerró Daza.
El próximo dato relevante será el EMAE de marzo, que se conocerá a mediados de mayo. Ahí se verá si la tendencia negativa se profundiza o si, como espera el equipo económico, comienza a aparecer el rebote prometido por el ministro Caputo.
Mientras tanto, en los barrios y en las pymes porteñas el "ruido" del que habla el viceministro se siente cada vez menos como ruido y más como silencio de caja registradora.