El FMI advierte: los tres factores que frenaron el petróleo se están agotando
El organismo identificó la menor demanda, el aumento de producción fuera del Golfo y el uso de inventarios como los amortiguadores que evitaron una escalada mayor del crudo tras el conflicto en Medio Oriente. Sin embargo, alertó que estos factores prácticamente se agotaron y el mercado quedó más vulnerable.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) publicó un análisis en el que detalla los tres factores que impidieron un salto mucho más fuerte en los precios del petróleo tras el estallido del conflicto en Medio Oriente. Según el organismo, la combinación de menor demanda global, el aumento de la producción fuera de la región del Golfo Pérsico y el uso intensivo de inventarios actuaron como amortiguadores efectivos.
Sin embargo, el informe advierte que estos tres mecanismos están prácticamente agotados. Esto deja al mercado de crudo mucho más expuesto a cualquier nueva interrupción en el suministro, ya sea por escalada geopolítica o problemas en la producción.
Los tres factores que contuvieron los precios
En primer lugar, la demanda global de petróleo se enfrió más de lo esperado. La desaceleración económica en varias regiones clave, especialmente en China y Europa, redujo el consumo. Esto generó un colchón que evitó que los precios reaccionaran con mayor fuerza a las tensiones en Medio Oriente.
En segundo lugar, los productores fuera de la OPEP+ aumentaron su output. Países como Estados Unidos, Brasil, Guyana y Canadá incrementaron su producción, compensando parcialmente la incertidumbre en el Golfo. Este aumento de oferta no OPEP fue clave para estabilizar los mercados.
El tercer factor fue el uso de inventarios. Tanto los países de la OCDE como algunos actores privados liberaron stocks acumulados durante los meses previos. Esto permitió cubrir la brecha entre oferta y demanda sin necesidad de un ajuste inmediato de precios.
El riesgo que se viene
El problema, según el FMI, es que estos tres amortiguadores tienen un límite claro. La demanda no puede seguir cayendo indefinidamente, los inventarios están en niveles bajos y el aumento de producción no OPEP tiene sus propios techos técnicos y temporales.
“El mercado quedó más expuesto a futuras interrupciones del suministro”, señala el reporte. Una nueva escalada en el conflicto entre Israel e Irán, o cualquier problema en el Estrecho de Ormuz, podría traducirse ahora en un impacto mucho más directo sobre los precios.
Impacto en la economía global y Latinoamérica
Para los países importadores de la región, como Argentina, Chile o Uruguay, un salto abrupto del petróleo complicaría aún más la ya frágil situación inflacionaria y de balanza de pagos. En cambio, para exportadores como Ecuador o Colombia, podría representar un alivio temporario en sus cuentas fiscales, aunque con el riesgo de mayor volatilidad.
El FMI estima que cada aumento sostenido de 10 dólares en el barril de Brent puede restar entre 0,2 y 0,4 puntos del crecimiento global, dependiendo de cuánto tiempo se mantenga esa suba.
Qué sigue
Los analistas coinciden en que el próximo trimestre será clave. Si no aparecen nuevos suministros o si la demanda vuelve a repuntar con fuerza, el margen de maniobra será mucho más estrecho. Los inversores ya están ajustando sus posiciones y los gobiernos de la región monitorean de cerca los precios de los combustibles.
En un contexto donde la economía global sigue sin recuperar el ritmo prepandemia, el agotamiento de estos amortiguadores del petróleo agrega una capa más de incertidumbre a un panorama que ya era complejo.