Economía

El dólar cruza los $1.500 y el mercado ya ajusta sus proyecciones al alza

La divisa oficial superó la barrera de los $1.500 y los analistas corrigieron hacia arriba sus estimaciones para el segundo semestre. Menor ingreso de divisas del agro, demanda estacional y la necesidad de recuperar competitividad explican el movimiento.

Publicado el 8 de julio de 2026, 09:05 hs

Billetes de dólares estadounidenses apilados junto a un gráfico de cotización ascendente en pantalla
Ámbito — Economía

El dólar oficial ya opera por encima de los $1.500 y el mercado empieza a reescribir sus expectativas. Según el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, las proyecciones para fin de año subieron de manera consistente. Lo que hace un mes parecía un crawling peg controlado ahora se lee como un ajuste más pronunciado en la segunda mitad del año.

Tres factores explican esta corrección. El primero es la menor oferta de dólares del agro. La sequía del año pasado todavía se siente en las exportaciones y, aunque la cosecha 2024/2025 pinta mejor, los productores están liquidadando con cuentagotas. El segundo es la demanda estacional: julio suele ser un mes complicado por el pago de aguinaldos, importaciones de energía y el clásico “veranito” de compras de dólares por parte de empresas y particulares.

El tercero, y tal vez el más estructural, es que el tipo de cambio real multilateral viene rezagado. Después de la devaluación inicial del gobierno de Milei, el crawling peg del 2% mensual fue perdiendo fuerza frente a la inflación. Ahora el mercado percibe que el Central va a tener que dejar correr un poco más el tipo de cambio para evitar que la brecha con el dólar blue o los financieros vuelva a ampliarse peligrosamente.

"Estamos viendo una corrección ordenada pero clara", resumió un operador de un banco extranjero. "El BCRA ya no parece tan dispuesto a defender el $1.500 como piso psicológico". De hecho, en las últimas ruedas la autoridad monetaria intervino menos en la punta vendedora y dejó que la cotización mayorista se acomodara por encima de ese umbral.

Para el segundo semestre las nuevas proyecciones del REM hablan de un dólar oficial que podría terminar el año cerca de los $1.800-$1.900, casi 200 pesos por encima de lo que se esperaba hace dos meses. Eso implica un ritmo de devaluación que pasa del 2% mensual a algo más cercano al 3% en promedio entre julio y diciembre.

Desde el lado de los importadores, la noticia genera preocupación. Varios sectores que ya estaban ajustando costos con pinzas ahora tendrán que repensar sus precios para el segundo semestre. En cambio, para los exportadores que todavía no liquidaron, el escenario abre una ventana de mayor rentabilidad en pesos.

El Central, por su parte, mantiene la estrategia de acumular reservas mientras pueda. En lo que va del mes ya compró más de USD 1.200 millones en el MULC, aunque el ritmo se ralentizó en las últimas jornadas. La pregunta que todos se hacen es hasta dónde llegará este ajuste cambiario antes de que el Gobierno decida volver a pisar el acelerador de la inflación o, por el contrario, opte por una corrección más abrupta.

Por ahora, el mensaje desde Economía es de “normalización gradual”. Pero en los escritorios de los traders y en los balances de las empresas, el nuevo piso de $1.500 ya se tomó como dato concreto. El mercado, una vez más, ajustó sus expectativas antes que el discurso oficial.

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