Economía

EEUU amenaza con arancel del 100% al vino y champagne francés en nueva escalada comercial

La administración Trump responde al impuesto del 3% que Francia cobra a las big tech con una amenaza de duplicar el costo de las exportaciones de vino y champagne. El conflicto revive tensiones de 2019 y afecta un mercado que ya cayó 21% el año pasado.

Publicado el 28 de junio de 2026, 08:40 hs

Botellas de vino y champagne francés apiladas en un estante de exportación con bandera de EEUU al fondo
Ámbito — Economía

La relación comercial entre Estados Unidos y Francia vuelve a tensarse. Esta vez, la amenaza es concreta: aranceles del 100% sobre el vino y el champagne francés si París no da marcha atrás con el gravamen del 3% que aplica a las grandes tecnológicas estadounidenses.

La medida, que revive el conflicto de 2019 durante la primera administración Trump, surge como respuesta directa al impuesto francés conocido como “GAFA tax” (por Google, Amazon, Facebook y Apple). Aunque el porcentaje parece bajo, el impacto sobre las empresas norteamericanas es significativo, y Washington lo considera una discriminación injusta.

Estados Unidos es, por lejos, el principal destino de los vinos y licores franceses. Según datos del sector, el año pasado las exportaciones cayeron un 21% en valor, golpeadas por la inflación, la preferencia por vinos locales y los efectos residuales de la pandemia. Un arancel del 100% podría ser devastador para las bodegas de Burdeos, Champaña y el Valle del Loira, que ya vienen de años complicados.

Desde el gobierno francés, la respuesta fue mesurada pero firme. Fuentes del Ministerio de Economía señalaron que el impuesto a las tecnológicas no es negociable, ya que busca compensar la falta de tributación adecuada de estas empresas en Europa. “No podemos aceptar que gigantes digitales generen miles de millones en nuestro territorio y paguen impuestos ridículos”, dijeron off the record.

El conflicto no es nuevo. En 2019, Trump ya había amenazado con tarifas similares y finalmente aplicó un 25% a algunos productos franceses, incluyendo queso y vino, antes de que la pandemia y el cambio de administración lo pusieran en pausa. Ahora, con Trump de vuelta en la Casa Blanca, el tono volvió a endurecerse rápidamente.

Para las bodegas francesas, el escenario es preocupante. Francia exporta anualmente alrededor de 15 mil millones de euros en vinos y espumantes. Estados Unidos representa casi el 20% de ese volumen. Un arancel del 100% haría que una botella de champagne que hoy se vende a 60 dólares en Nueva York pase a costar más de 120, volviéndola inaccesible para gran parte del mercado.

Del lado estadounidense, la argumentación es que Europa lleva años aplicando reglas que perjudican a sus empresas tecnológicas mientras protege sus industrias culturales. “Es hora de equilibrar la cancha”, dijo un vocero del Departamento de Comercio.

Mientras tanto, los importadores americanos de bebidas premium ya empezaron a mover piezas. Varias cadenas de distribución están evaluando aumentar stock antes de que se concrete cualquier medida y exploran proveedores alternativos en Italia, España y Australia.

El conflicto se da en un contexto global de crecientes tensiones comerciales. Con la guerra comercial con China todavía latente y las negociaciones con la Unión Europea estancadas, el vino francés se convierte en un peón visible y simbólico: un producto de lujo que duele en la imagen y en la economía de uno de los países más emblemáticos de Europa.

Desde el sector vitivinícola francés ya empezaron a pedir una reunión urgente con el gobierno de Macron. “No podemos pagar la guerra entre Silicon Valley y Bercy”, resumió el presidente de una importante maison de champagne.

Por ahora, todo está en el terreno de las amenazas. Pero en un mundo donde las redes sociales amplifican cada declaración presidencial, el riesgo de que la escalada se concrete es alto. Y cuando el champagne se vuelve un tema de geopolítica, pocas cosas terminan bien.

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