EEUU activa arancel del 25% a Brasil: Lula modera su postura y Trump prepara ofensiva global
Tras acusar a Brasil de prácticas desleales, Donald Trump activó un arancel del 25% que ya afecta las exportaciones brasileñas. Lula da Silva retrocedió de su postura inicial y busca negociar mientras se prepara una nueva ola de gravámenes a decenas de países.
El gobierno de Donald Trump activó este lunes el arancel del 25% a las importaciones provenientes de Brasil, una medida que había sido anticipada durante la campaña y que ahora se concreta en medio de acusaciones de "prácticas comerciales desleales" por parte de Brasil.
La decisión, que afecta principalmente a productos como acero, aluminio, soja y algunos bienes manufacturados, ya generó una caída inmediata en los mercados brasileños. El real se depreció más de un 2% en las primeras horas de negociación, mientras que el Ibovespa cerró con pérdidas cercanas al 1,8%.
Frente a esta embestida, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva optó por una postura más moderada que la que había mostrado en las últimas semanas. Fuentes del Palacio de Planalto confirmaron que Brasil buscará negociar de manera bilateral para evitar una escalada que termine afectando aún más las exportaciones del país, que tiene a Estados Unidos como uno de sus principales socios comerciales.
"No vamos a entrar en una guerra comercial que perjudique al pueblo brasileño", habría dicho Lula en una reunión de gabinete según filtraciones publicadas por medios locales. El giro representa un cambio respecto de sus declaraciones iniciales, cuando había calificado las amenazas de Trump como "chantaje" y "agresión imperial".
Desde la Casa Blanca, voceros confirmaron que esta medida es solo el comienzo de una ofensiva global mucho más amplia. Según un documento interno al que accedió The Wall Street Journal, Trump planea aplicar gravámenes similares a más de 30 países durante los próximos 90 días, con foco en naciones que, según su visión, han acumulado superávits comerciales excesivos o han implementado políticas que considera perjudiciales para los trabajadores estadounidenses.
China, México, la Unión Europea y varios países del Sudeste Asiático estarían en la mira de la próxima ronda. El objetivo declarado es "rebalancear" el comercio internacional y traer de vuelta industrias que, según Trump, fueron "robadas" por competidores extranjeros.
Impacto en la región
Para América Latina el panorama es complejo. Brasil no es el único país de la región que podría verse afectado. México ya negocia bajo presión por el tema migratorio y el T-MEC, mientras que Argentina observa con atención cómo evoluciona la relación entre sus dos principales socios comerciales.
Economistas consultados advierten que una guerra comercial generalizada podría reducir el crecimiento de la región entre 0,8 y 1,5 puntos porcentuales en 2025, según estimaciones preliminares de la CEPAL.
El Ministerio de Economía brasileño ya prepara un equipo negociador que viajaría a Washington en las próximas semanas. El objetivo es lograr una exención parcial o un cronograma de implementación más gradual a cambio de concesiones en otros frentes, como la compra de más productos estadounidenses o ajustes en políticas ambientales que Trump ha criticado duramente.
¿Qué sigue?
La administración Trump ha dejado claro que no tiene intención de retroceder. "Esto es solo el principio", dijo un alto funcionario que pidió no ser identificado. "Vamos a corregir décadas de abusos comerciales y vamos a poner a América primero de verdad".
Mientras tanto, Lula enfrenta presión interna de los sectores productivos brasileños, que ya perdieron miles de millones en exportaciones durante la incertidumbre de las últimas semanas. La moderación actual parece ser una jugada pragmática para evitar daños mayores, aunque dentro del PT hay voces que piden una respuesta más firme y coordinada con otros países del Sur Global.
El tablero comercial global se reconfigura a velocidad récord. Lo que empezó como una amenaza de campaña se convirtió en política oficial en menos de un mes. Y según todas las señales, la ofensiva recién está comenzando.