Economía

Dólar, tasas e inflación: por qué cambia la dinámica en el segundo semestre

La falta de liquidez y las tasas altas contienen al dólar blue y al CCL, pero relegan la inflación a segundo plano. Qué indicadores mirar de acá a diciembre y cómo se reconfigura el panorama económico.

Publicado el 27 de junio de 2026, 19:00 hs

Gráfico con curvas de dólar, tasas de interés e inflación superpuestas en fondo azul y rojo
Ámbito — Economía

El segundo semestre de 2025 arranca con una dinámica que pocos economistas anticipaban hace seis meses. La falta de liquidez en pesos, combinada con tasas de interés reales positivas, está funcionando como un ancla mucho más efectiva que cualquier acuerdo de precios o control de tarifas.

Mientras el mercado financiero mira con lupa cada movimiento del dólar blue y del CCL, la inflación quedó temporalmente relegada a un segundo plano. No porque haya desaparecido, sino porque la escasez de pesos frena la velocidad de circulación y, por ende, la presión sobre los precios.

El rol de las tasas altas

El BCRA mantiene la tasa de política monetaria en niveles que, ajustados por inflación esperada, dan rendimientos reales positivos. Esto genera dos efectos simultáneos: por un lado, incentiva a los inversores a quedarse en pesos a través de instrumentos como los pases y las LECAP; por el otro, reduce la demanda de dólares como resguardo de valor.

El resultado es visible: la brecha entre el dólar oficial y los dólares libres se mantiene controlada sin necesidad de intervenciones masivas del Banco Central. La falta de liquidez actúa como un colchón que absorbe parte de la emisión que, de otro modo, habría ido directo a precios o al tipo de cambio.

Inflación: el elefante dormido

Aunque los índices mensuales siguen bajando, los analistas advierten que esta desaceleración tiene fecha de vencimiento. Una vez que la economía empiece a recuperar algo de actividad (esperada para el último trimestre), la velocidad de circulación de los pesos puede aumentar rápidamente.

“Estamos postergando el problema inflacionario a cambio de ganar tiempo en el frente cambiario”, resume un operador del mercado de cambios que prefiere no identificarse. La pregunta que todos se hacen es cuánto tiempo puede durar este equilibrio inestable.

Qué mirar en los próximos meses

Hay cuatro variables que definirán si esta dinámica se mantiene o se rompe:

  1. La acumulación de reservas del BCRA: si el Central logra seguir comprando dólares sin tener que venderlos después, el poder de fuego para intervenir en el mercado cambiario seguirá intacto.

  2. La licuación de pasivos: cada mes que pasa con tasas reales positivas, el stock de Leliq y pases se reduce en términos reales. Esto es clave para evitar un estallido cuando eventualmente bajen las tasas.

  3. La reactivación del crédito: hasta ahora el crédito al sector privado sigue prácticamente congelado. Cuando empiece a recuperarse, los pesos volverán a circular con más fuerza.

  4. Las expectativas de devaluación: por ahora el mercado cree que no habrá salto discreto del tipo de cambio. Pero cualquier señal de que el Gobierno está perdiendo el control de las reservas podría cambiar el humor de la plaza de un día para el otro.

El dilema de la segunda mitad del año

El Gobierno enfrenta un trade-off complicado. Para seguir bajando la inflación necesita mantener tasas altas y liquidez baja. Pero esas mismas condiciones estrangulan la actividad económica y postergan la recuperación que tanto necesita para mejorar sus números fiscales en 2026.

Los analistas del mercado ya empiezan a hablar de un “segundo semestre bisagra”. Si la cosecha gruesa entra fuerte y el Central logra acumular reservas por encima de los u$s 40.000 millones, el escenario se vuelve más manejable. Si no, la presión sobre el dólar puede volver con fuerza justo cuando la inflación empiece a rebotar.

Por ahora, la falta de pesos sigue siendo el mejor aliado del Gobierno. Pero como todo en economía argentina, los equilibrios que parecen sólidos pueden evaporarse en cuestión de semanas. El segundo semestre será, otra vez, una carrera contra el tiempo.

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