Desempleo bajó levemente al 7,8% pero informalidad récord preocupa
El INDEC informó que la desocupación se ubicó en 7,8% en el primer trimestre, afectando a 1,1 millones de personas. Sin embargo, la informalidad alcanzó el 44,2%, su pico histórico, con casi 6 millones de trabajadores sin cobertura.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dio a conocer los datos de mercado de trabajo correspondientes al primer trimestre de 2025 y el panorama, aunque muestra una leve mejoría en la desocupación, sigue siendo preocupante por el avance de la informalidad.
La tasa de desempleo se ubicó en 7,8%, lo que representa una baja de 0,3 puntos porcentuales respecto al trimestre anterior. Esto significa que 1,1 millones de argentinos se encuentran sin empleo en los 31 aglomerados urbanos relevados. Sin embargo, el nivel se mantiene cerca de los máximos registrados desde 2021, cuando el impacto de la pandemia aún se sentía fuerte en la economía.
Según el informe oficial, la desocupación afecta de manera más pronunciada a las mujeres y a los jóvenes. En el segmento de 15 a 29 años, la tasa supera el 15%, casi el doble del promedio general. Esta brecha genera preocupación no solo por el presente sino por el futuro del mercado laboral argentino.
La informalidad, el dato que inquieta
El dato que realmente llama la atención es el de la informalidad laboral, que escaló al 44,2%, el nivel más alto desde que el INDEC comenzó a medir esta serie en el cuarto trimestre de 2023. Esto equivale a casi 6 millones de trabajadores que no cuentan con aportes jubilatorios ni cobertura social.
Este aumento se explica en parte por la destrucción de empleos formales en sectores como la industria y la construcción, que no logran recuperarse del todo. Muchos de los que pierden un puesto registrado terminan recalificando en changas, delivery o pequeñas tareas sin registro.
Economistas consultados coinciden en que esta combinación —baja leve en el desempleo pero fuerte aumento de la informalidad— refleja un mercado laboral que se “ajusta por abajo”. Es decir, la gente encuentra cómo sobrevivir, pero a costa de peores condiciones, menores ingresos y sin protección social.
Contexto macro que explica los números
Estos datos llegan en un momento donde la economía muestra signos de estabilización luego de la fuerte recesión del año pasado. La inflación viene bajando, aunque sigue siendo alta, y algunos sectores empiezan a mostrar leves repuntes. Sin embargo, el consumo sigue deprimido y las empresas, especialmente las pymes, mantienen una postura cautelosa a la hora de contratar.
El gobierno, por su parte, destaca la baja en la desocupación como una señal de que las medidas de ajuste están empezando a dar resultados. Desde la oposición, en cambio, se señala que estos números esconden una precarización creciente del trabajo.
¿Qué se viene?
Los próximos trimestres serán clave para ver si esta leve baja del desempleo se consolida o si es solo un efecto estacional. Expertos advierten que sin una recuperación sostenida de la actividad económica, será difícil generar empleo formal de calidad.
Mientras tanto, millones de argentinos siguen navegando entre changas, trabajos temporales y la incertidumbre de no saber si podrán mantener sus ingresos el mes siguiente. La historia de siempre, pero con números actualizados.