Economía

Derogan ocho normas fitosanitarias: simplificación para el agro argentino

La Secretaría de Agricultura eliminó resoluciones de entre 1992 y 2013 que habían quedado obsoletas. La medida busca actualizar el marco regulatorio y reducir trámites para productores.

Publicado el 20 de julio de 2026, 10:10 hs

Campo de soja argentino con tractor trabajando bajo cielo despejado
Ámbito — Economía

La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca derogó ocho resoluciones fitosanitarias dictadas entre 1992 y 2013. La decisión forma parte de un proceso más amplio de simplificación del marco regulatorio del sector agropecuario, que busca eliminar normas obsoletas o que ya fueron reemplazadas por regulaciones más actualizadas.

Según el comunicado oficial, estas resoluciones ya no aportaban valor práctico y en varios casos generaban confusión entre productores, exportadores y organismos de control. Algunas regulaban procedimientos que hoy se manejan de forma digital o a través de normativas más recientes del Senasa.

La medida se enmarca en el esfuerzo del gobierno por reducir la carga burocrática en el campo. En los últimos meses, distintas dependencias del Ejecutivo avanzaron en la derogación de decretos y resoluciones que acumulaban polvo en los anaqueles desde los años 90.

¿Qué cambia para el productor?

Para los productores y las empresas del sector, esto significa menos trámites innecesarios y mayor previsibilidad. Aunque las ocho normas derogadas no eran de las más críticas, su eliminación forma parte de un paquete que busca facilitar la operatoria diaria del agro argentino, uno de los principales motores de la economía nacional.

Desde la Secretaría explicaron que el proceso de actualización del régimen fitosanitario nacional continúa. En los próximos meses se espera que se revisen otras regulaciones que datan de décadas atrás, con el objetivo de alinearlas con las exigencias actuales de los mercados internacionales y las nuevas tecnologías de control.

El Senasa, organismo clave en materia de sanidad vegetal, será el encargado de implementar las modificaciones y de comunicarlas a los actores de la cadena. Por ahora, no se prevén impactos inmediatos en las exportaciones, pero sí una reducción en la cantidad de papeles que deben gestionarse para cumplir con los requisitos fitosanitarios.

Contexto de la simplificación regulatoria

Esta derogación se suma a otras medidas similares adoptadas en áreas como comercio exterior, medio ambiente y trabajo. El objetivo declarado es modernizar el Estado y eliminar barreras que, según el gobierno, frenaban el crecimiento del sector productivo.

Especialistas consultados coinciden en que, si bien la derogación de normas antiguas es un paso positivo, el verdadero desafío pasa por la implementación de un sistema fitosanitario más ágil, digitalizado y adaptado a las realidades de los productores de todo el país.

Desde los sectores de la producción ya pidieron que esta simplificación no se traduzca en una baja de los estándares de calidad que exige el mercado internacional, especialmente la Unión Europea y China, principales destinos de las exportaciones argentinas de granos y carnes.

La actualización del régimen fitosanitario nacional aparece entonces como un equilibrio delicado: menos burocracia, misma o mayor exigencia sanitaria. Un camino que recién empieza.

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