Economía

Consumo deprimido: industriales negocian con el Gobierno el regreso de los planes en 12 cuotas

Ante una demanda interna que no repunta, el sector industrial busca revivir el esquema de financiamiento en 12 cuotas que funcionó en 2024. La idea es que el Banco Central reduzca los encajes para liberar liquidez y reactivar el consumo.

Publicado el 28 de junio de 2026, 04:00 hs

Ejecutivos industriales y funcionarios del Gobierno reunidos en una mesa de negociaciones en Buenos Aires
Ámbito — Economía

El consumo sigue sin dar señales de recuperación clara y el sector industrial ya mueve sus fichas. Según pudo saber El Insignia, representantes de la Unión Industrial Argentina (UIA) y cámaras sectoriales están en conversaciones avanzadas con el Ministerio de Economía y el Banco Central para reflotar un esquema de financiamiento en 12 cuotas que operó durante 2024.

El mecanismo en discusión es similar al que se aplicó el año pasado: una reducción temporal de los encajes bancarios que permite a las entidades financieras liberar parte de su liquidez para volcarla al crédito al consumo. De esta manera, los bancos pueden ofrecer tasas más competitivas y plazos extendidos sin que el costo financiero termine ahogando la demanda.

"El consumo está muy deprimido. Las fábricas están trabajando al 55-60% de su capacidad instalada en varios rubros. Necesitamos que la gente pueda volver a comprar electrodomésticos, muebles, autos y materiales para la construcción", explicó un alto directivo de una cámara industrial que participó de las reuniones.

Cómo funcionó el plan en 2024

Durante el segundo semestre del año pasado, el esquema permitió que miles de familias financiaran compras de bienes durables en 12 cuotas con tasas subsidiadas. Según datos del INDEC, el ticket promedio de esas operaciones rondó los $450.000 y se concentró en electrodomésticos, celulares y equipamiento para el hogar.

El alivio en los encajes fue clave: por cada peso que los bancos prestaban bajo este programa, liberaban una porción de reservas que de otro modo debían mantener inmovilizadas. Esa liquidez se traducía en mayor oferta crediticia y, por ende, mayor consumo.

El contexto actual

La recesión que arrancó en 2024 se extendió en 2025. Aunque la inflación bajó drásticamente, el poder adquisitivo de los salarios y jubilaciones todavía no se recuperó al ritmo esperado. Las ventas en supermercados, shoppings y comercios de barrio vienen cayendo en términos reales desde hace más de 18 meses.

En paralelo, las tasas de interés para el consumo masivo siguen siendo elevadas. Un préstamo personal promedio supera el 70% anual, lo que hace que pocas familias se animen a endeudarse. De ahí el interés del sector productivo por volver a un instrumento que ya demostró capacidad de tracción.

Qué se negocia ahora

Las conversaciones, que se vienen dando desde hace varias semanas, giran en torno a dos ejes principales:

  • El porcentaje de reducción de encajes que el BCRA está dispuesto a conceder.
  • Los sectores que quedarían incluidos (electrodomésticos, línea blanca, materiales para la construcción, indumentaria y autos serían los más mencionados).
  • Posibles topes de monto por operación para evitar que el beneficio se concentre en bienes de alto valor.

Desde el Gobierno, el mensaje es de cautela. En el equipo económico reconocen que el consumo necesita un impulso, pero también advierten que cualquier relajamiento de la política monetaria debe ser consistente con el objetivo de mantener la estabilidad cambiaria y bajar aún más la inflación.

"No queremos volver a las viejas recetas de crédito barato que después terminan en devaluación. Pero sí estamos dispuestos a analizar instrumentos quirúrgicos que ayuden al sector real", deslizó un funcionario que participa de las negociaciones.

Qué puede pasar en las próximas semanas

Si el acuerdo se concreta, el anuncio podría hacerse antes de fin de mes. Fuentes cercanas a la UIA indican que ya hay un borrador de resolución que solo espera el visto bueno político de alto nivel.

Para el sector industrial, el regreso de las 12 cuotas no es una solución mágica, pero sí un oxígeno necesario. "No pedimos subsidios. Pedimos que la gente pueda volver a comprar lo que produce", resumió uno de los empresarios que sigue de cerca el tema.

El reloj corre. Con el segundo trimestre del año mostrando una actividad industrial todavía en números rojos, el Gobierno y los industriales saben que necesitan encontrar puntos de acuerdo rápido si quieren evitar una nueva caída en el empleo fabril.

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