Economía

Construcción en modo serrucho: cayó 4,1% en junio pero cierra semestre con leve alza

El sector acumuló su cuarta baja del año en junio, aunque mantiene un crecimiento interanual del 4% y un balance semestral positivo del 2,8%. Las expectativas para los próximos meses siguen siendo cautelosas.

Publicado el 7 de agosto de 2026, 16:40 hs

Actividad económica cayó 2,9% interanual en febrero y muestra una economía a dos velocidades

La actividad de la construcción registró en junio una caída del 4,1% respecto a mayo, según el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) que publica el INDEC. Se trata de la cuarta baja mensual del año, lo que confirma el comportamiento en “serrucho” que viene mostrando el sector desde hace varios meses.

Pese a este retroceso, el primer semestre cerró con un saldo positivo: la construcción creció 2,8% en comparación con el mismo período de 2025. En términos interanuales, junio marcó un rebote del 4% frente a igual mes del año anterior, lo que permite al sector mantener un tono levemente expansivo en lo que va de 2026.

El dato de junio se da en un contexto de fuerte contracción del crédito, costos de materiales que siguen aumentando por encima de la inflación y una demanda que no termina de repuntar de manera sostenida. Las obras privadas siguen siendo las más afectadas, mientras que las públicas muestran mayor dinamismo en algunas regiones, aunque con ejecución irregular.

Las expectativas de las empresas para el tercer trimestre continúan siendo mayormente cautelosas. Según la encuesta cualitativa que acompaña al ISAC, la mayoría de las compañías no prevé cambios significativos en su nivel de actividad para los próximos meses. Solo un sector minoritario apuesta por una mejora, mientras que persisten las preocupaciones por la falta de financiamiento y la incertidumbre macroeconómica.

En Buenos Aires y el AMBA, varias obras en altura que se habían frenado durante 2025 volvieron a mostrar movimiento, aunque a un ritmo más lento del esperado. En el interior, provincias como Córdoba y Mendoza mantienen cierto impulso gracias a proyectos de infraestructura, pero el segmento residencial sigue muy golpeado.

Desde el sector advierten que, sin medidas concretas de reactivación —como líneas de crédito hipotecario a tasas accesibles o incentivos fiscales para la construcción—, será difícil que el rebote interanual se consolide en una tendencia alcista clara. Por ahora, el serrucho parece ser la nueva normalidad del sector.

El dato llega además en un momento en que el Gobierno busca mostrar señales de recuperación económica general. La construcción, históricamente uno de los motores más sensibles al ciclo local, se convierte así en un termómetro clave de cuánto está llegando realmente la mejora a la economía real.

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