Claves de la eliminación de retenciones industriales: qué cambia y qué productos pagan
El Gobierno avanza con la quita gradual de derechos de exportación a la industria. Analizamos qué sectores quedan exentos, cuáles productos siguen tributando y el cronograma de la medida.
El Gobierno nacional anunció una modificación sustancial en el esquema de Derechos de Exportación (DEX) que impacta directamente en la industria local. La medida, que se implementará de forma gradual, busca eliminar las retenciones a la mayoría de los productos industriales mientras mantiene tributos sobre commodities agrícolas y algunos minerales estratégicos.
Según el decreto publicado, la eliminación de retenciones se aplicará de manera progresiva hasta finales de 2025. En una primera etapa, que comienza este mes, se exime a más de 3.000 posiciones arancelarias correspondientes a manufacturas de origen industrial. Esto representa un alivio fiscal significativo para sectores como el automotriz, el de maquinaria agrícola, el farmacéutico y el de bienes de capital.
Qué sectores quedan completamente exentos
A partir de la implementación, las exportaciones de productos como autopartes, vehículos terminados (con algunas excepciones), medicamentos, cosméticos, software y servicios basados en conocimiento quedarán libres de retenciones. También se benefician las exportaciones de muebles, textiles de mayor valor agregado, calzado y juguetes. El objetivo es fomentar la industrialización y agregar valor a las materias primas locales antes de exportarlas.
La medida también alcanza a las economías regionales con fuerte componente industrial: vinos, aceites esenciales, conservas y productos lácteos procesados verán reducida o eliminada su carga impositiva. Para las Pymes exportadoras, el impacto puede significar entre 5 y 15 puntos porcentuales de mejora en su margen.
Qué productos seguirán pagando retenciones
No todo es alivio. Los derechos de exportación se mantienen para los productos primarios y algunos semielaborados. El complejo sojero seguirá tributando (aunque con una baja gradual), lo mismo que el maíz, el trigo y la carne vacuna. En el caso de los minerales, el litio y el cobre mantienen alícuotas que van del 4,5% al 8% según el grado de procesamiento.
El petróleo y sus derivados también continúan dentro del esquema de retenciones, aunque con una revisión trimestral atada al precio internacional del barril. Las harinas y pellets de soja mantendrán una alícuota que, si bien baja, no desaparece por completo hasta 2026.
El cronograma de implementación
La quita no es inmediata. Se estableció un sendero de reducción en tres tramos: 40% de la baja en 2024, otro 40% durante 2025 y el tramo final en 2026. Para algunos sectores sensibles como el lácteo y el vitivinícola la eliminación es total e inmediata.
Desde el Ministerio de Economía explican que la medida se financia con el superávit fiscal primario y que no implica una pérdida de recaudación neta porque se espera un aumento en el volumen exportado que compensaría el menor gravamen.
Impacto en la competitividad
Especialistas consultados coinciden en que esta es una de las reformas más importantes para la industria desde la salida de la convertibilidad. Un fabricante de maquinaria agrícola de Córdoba calcula que podrá bajar entre 7% y 9% el precio final en mercados como Brasil y Chile, donde compite directamente con productos brasileños que no pagan retenciones.
Sin embargo, no faltan las voces críticas. Desde la Mesa de Enlace advierten que mantener retenciones altas sobre granos desincentiva la producción primaria que, al final, termina siendo la que financia gran parte de las exportaciones industriales.
Qué sigue
El próximo paso será la negociación con los sectores que todavía tributan para definir si se aceleran las quitas o se mantienen los plazos originales. También se espera que en las próximas semanas se publique el listado completo de posiciones arancelarias que quedan exentas para eliminar cualquier duda interpretativa.
Para las empresas que exportan, el mensaje es claro: hay una ventana de oportunidad para aumentar ventas al exterior con mejor rentabilidad. Quienes ya están posicionados en mercados externos son los que más rápido podrán capitalizar esta quita de retenciones industriales.