Economía

Boom de compras al exterior: importaciones vía courier se duplicaron en 2026

Las compras online desde el exterior a través de couriers ya superan los u$s500 millones en lo que va del año, con un crecimiento del 113,2% interanual. Argentinos priorizan tecnología, ropa y calzado de marcas internacionales.

Publicado el 28 de junio de 2026, 16:40 hs

Paquetes de couriers internacionales apilados en un depósito aduanero argentino con etiquetas de envío

Las importaciones vía courier en Argentina registran un verdadero boom. Según datos oficiales, en lo que va de 2026 ya superan los 500 millones de dólares, con un aumento interanual del 113,2%. Se trata de un crecimiento explosivo que refleja cómo los argentinos buscan cada vez más productos del exterior ante la oferta local limitada o cara.

El fenómeno no es menor. Mientras el consumo interno sigue con altibajos, las compras online desde Estados Unidos, Europa y Asia se consolidan como una alternativa real. Los couriers, esos servicios de mensajería internacional que antes parecían reservados para empresas, hoy son la vía preferida de miles de consumidores individuales.

¿Qué compran los argentinos?

Los datos muestran tres categorías que dominan: productos tecnológicos, indumentaria y calzado. En tecnología, los más buscados son auriculares inalámbricos, cargadores, accesorios para celulares y computadoras portátiles de marcas como Apple, Samsung o marcas chinas que tardan en llegar al mercado local. En indumentaria y calzado, predominan marcas internacionales como Nike, Adidas, Levi's o las más exclusivas que difícilmente se encuentran en shoppings porteños a precios razonables.

"Es una combinación de precio, variedad y velocidad", explica un importador que opera con varios couriers. "Muchas veces un producto que en Argentina cuesta el doble llega en 7 a 15 días pagando menos que en una tienda local, incluso con impuestos".

El rol de las plataformas y los couriers

Mercado Libre, Shein, Temu y AliExpress son las grandes impulsoras de este crecimiento. Aunque muchas ventas se canalizan a través de sus propias logística, una porción importante termina llegando por courier tradicional o servicios especializados en envíos pequeños. Estos últimos permiten despachos de hasta 50 kilos y valores que, en muchos casos, evitan los trámites aduaneros más complejos.

El dato no pasa desapercibido para el Gobierno. Fuentes de la AFIP y Aduana vienen monitoreando el incremento, ya que afecta la recaudación impositiva y también la balanza comercial. Sin embargo, por ahora no se anunciaron medidas restrictivas fuertes, lo que parece alentar aún más las compras.

Contexto de un país que mira afuera

Este boom se da en un contexto particular. La inflación acumulada de los últimos años, la devaluación del peso y la dificultad para conseguir determinados productos de calidad internacional generaron que muchos argentinos volteen la mirada hacia el exterior. No se trata solo de capricho consumista: en categorías como tecnología, la brecha de precios puede llegar al 70% o más.

Además, la mejora en los sistemas de pago (con más tarjetas que permiten compras en dólares y el uso de billeteras virtuales) facilitó el proceso. Lo que antes requería contactos en el exterior o viajes, hoy se resuelve con unos clics y una dirección en Buenos Aires, Córdoba o Mendoza.

¿Es sostenible este crecimiento?

Especialistas advierten que el alza del 113% no es solo un rebote post-pandemia. Hay un cambio estructural: los consumidores digitales argentinos ya incorporaron el hábito de comprar afuera como parte de su rutina de consumo. Las generaciones más jóvenes (millennials y centennials) lideran esta tendencia, aunque cada vez más personas de 40 años para arriba se suman.

El desafío para las marcas y retailers locales es claro: o mejoran su oferta y precios, o seguirán perdiendo terreno frente a la competencia global que llega directo al domicilio del cliente.

Mientras tanto, los couriers operan a pleno. Algunos servicios ya reportan demoras en las entregas por el volumen de paquetes. En los depósitos de Ezeiza y aeropuertos del interior, las pilas de paquetes con etiquetas de Amazon, Shein o marcas europeas se volvieron parte del paisaje cotidiano.

Lo que empezó como una salida creativa ante la escasez se transformó en un canal consolidado de comercio. Y todo indica que, si las condiciones macro no cambian drásticamente, este boom de compras al exterior tiene para rato.

← Volver al blog