BCRA admite que el crédito en pesos viene rezagado pero la mora ya tocó techo
El presidente del BCRA, Vladimir Werning, reconoció el retraso en la expansión del crédito en pesos y aseguró que la mora alcanzó su pico en el segundo trimestre. Además, relativizó la caída de la inversión del primer trimestre.
El presidente del Banco Central, Vladimir Werning, admitió que el crédito en pesos está creciendo con cierto rezago respecto de lo esperado, aunque aseguró que el principal obstáculo —la mora— ya alcanzó su pico en el segundo trimestre del año.
Durante una exposición ante inversores, Werning señaló que los bancos están viendo una mejora en la calidad de sus carteras y que eso debería destrabar una expansión más vigorosa del financiamiento en moneda local en los próximos meses. "El crédito va a venir con algo de lag, pero viene", sintetizó.
La morosidad en los préstamos al sector privado tocó su punto más alto entre abril y junio, según los datos internos del BCRA. A partir de ahí, las cifras empezaron a estabilizarse e incluso a mostrar una leve mejora, lo que abre la puerta a que las entidades vuelvan a prestar con mayor confianza.
Werning también se refirió a la fuerte caída de la inversión que registró el Indec en el primer trimestre. Según su visión, se trató de un movimiento temporal ligado al proceso de desinflación y a la recomposición de stocks, y no a un cambio estructural en la dinámica económica.
"Esperamos que la inversión se recupere en el segundo semestre", afirmó, aunque evitó dar precisiones sobre los porcentajes de crecimiento que el equipo económico proyecta para los próximos trimestres.
El mensaje busca transmitir calma en un contexto donde las tasas de interés reales siguen altas y el crédito hipotecario, si bien repuntó, todavía representa una porción muy pequeña del total. Las empresas, especialmente las pymes, siguen quejándose de la falta de financiamiento barato en pesos, lo que las obliga a recurrir a mecanismos más caros o directamente a postergar inversiones.
Desde el BCRA confían en que la combinación de inflación más baja, expectativas ancladas y una mora que ya no sube termine por destrabar el círculo virtuoso de crédito e inversión. Habrá que ver si el "lag" que mencionó Werning no se extiende más de lo previsto.