Argentina lidera el ranking de morosidad en América Latina
Con un 7,3% de su cartera en situación irregular, el país duplica el promedio regional según el informe de Felaban. Además, registra el ratio de crédito sobre el PBI más bajo de la región.
Argentina encabeza el ranking de morosidad en América Latina con un 7,3% de su cartera crediticia en situación irregular, casi el doble del promedio regional que se ubica en 2,78%. Así lo revela un informe reciente de la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban).
El dato no solo refleja dificultades en el pago de deudas, sino que se combina con otro indicador preocupante: el ratio de crédito sobre el PBI más bajo de la región, que apenas alcanza el 14,3% frente a un promedio latinoamericano del 47,3%. Es decir, el crédito en la Argentina es casi tres veces menor que en el resto de los países, a pesar de tener el índice de deuda más elevado.
Según el reporte, esta combinación pinta un panorama complejo para el sistema financiero local. Mientras en otros países de la región el crédito representa una porción mucho más significativa de la economía, en nuestro caso el acceso al financiamiento sigue siendo limitado, lo que afecta tanto a familias como a pymes que necesitan capital para operar.
Los números de morosidad se explican en parte por el contexto inflacionario y la inestabilidad económica que caracterizan al país desde hace años. Aunque el gobierno actual implementó medidas para estabilizar la macroeconomía, los efectos en el bolsillo de la gente y en la capacidad de pago todavía se sienten con fuerza.
El informe de Felaban también pone en evidencia las diferencias marcadas dentro de la región. Países como Chile, Colombia o Perú muestran niveles de morosidad más controlados y un mayor desarrollo del crédito en relación a su economía. En cambio, Argentina y en menor medida Venezuela arrastran los índices más altos de irregularidad en los pagos.
Desde el punto de vista de las startups y las pymes tecnológicas locales, esta realidad complica el panorama. El bajo nivel de crédito disponible hace que sea más difícil acceder a financiamiento para crecer, invertir en tecnología o desarrollar nuevos productos. Muchas terminan recurriendo a capital de riesgo o a bootstrapping, pero no siempre es suficiente.
Expertos consultados coinciden en que para mejorar estos indicadores se necesita mayor estabilidad macroeconómica, reducción de la inflación y políticas que incentiven el crédito productivo. Mientras tanto, los bancos locales siguen operando con cautela, lo que retroalimenta el círculo de bajo crédito y alta morosidad relativa.
El dato surge de un informe publicado hace pocos días y refleja la situación al cierre del primer semestre de 2026. Aunque algunos analistas ven señales de mejora en ciertos indicadores macro, el ranking de Felaban muestra que en materia crediticia todavía hay un largo camino por recorrer.