Aguinaldo e Impuesto a las Ganancias: cómo liquidarlo para que afecte menos al empleado
La forma en que las empresas calculan el Impuesto a las Ganancias sobre el Sueldo Anual Complementario (aguinaldo) puede hacer una diferencia importante en lo que el trabajador recibe de bolsillo. Analizamos las alternativas y cuál conviene más.
El pago del aguinaldo, o Sueldo Anual Complementario (SAC), es uno de los momentos más esperados del año. Sin embargo, la forma en que se liquida el Impuesto a las Ganancias sobre esa suma puede reducir sensiblemente lo que finalmente cae en el bolsillo del trabajador.
Desde la reforma de 2023 y los ajustes posteriores, el mínimo no imponible de Ganancias se actualizó varias veces, pero el SAC sigue siendo un punto sensible. La clave está en cómo la empresa decide prorratear o no ese impuesto. Hay dos métodos principales: la liquidación mensual proporcional y la liquidación concentrada en los pagos de junio y diciembre.
La liquidación mensual: el método que menos duele
La opción que hoy recomiendan la mayoría de los contadores y que menos impacto genera en el bolsillo es prorratear el SAC a lo largo de los seis meses previos. Es decir, en lugar de descontar todo el impuesto junto con el pago del aguinaldo, se va reteniendo una porción mes a mes.
¿Por qué conviene? Porque al distribuir la carga tributaria, se evita que el SAC “empuje” al empleado a una alícuota más alta de Ganancias en un solo mes. De esta manera, el descuento final suele ser menor que si se calcula todo de golpe.
Según datos de estudios contables, la diferencia puede llegar a ser de entre 8% y 15% del valor neto del aguinaldo, dependiendo del nivel de ingresos del trabajador. Para alguien que cobra cerca del umbral superior del impuesto, esa diferencia se siente fuerte.
Cómo funciona en la práctica
Supongamos un empleado que recibe $1.200.000 de SAC en junio. Si la empresa opta por la liquidación concentrada, en ese mes se calcula el impuesto sobre el total de remuneraciones + aguinaldo. El resultado es un descuento importante que reduce el monto percibido.
En cambio, si se prorratea, desde enero se va reteniendo Ganancias considerando que el SAC se divide en seis partes. Cuando llega junio, el descuento adicional es mucho más bajo. El trabajador termina pagando menos impuesto en total porque evita el “efecto escalón” en la progresividad del tributo.
Qué dice la AFIP y qué margen tienen las empresas
La normativa permite ambos métodos. La RG 587/2019 y sus modificatorias dan flexibilidad a los empleadores para elegir la forma de liquidación siempre que sea uniforme para todos los trabajadores del mismo escalafón. Muchas PyMEs y algunas grandes empresas siguen usando el método concentrado por simplicidad administrativa, aunque no sea el más conveniente para los empleados.
Qué pueden hacer los trabajadores
Si sos empleado y notás que el descuento de Ganancias sobre el aguinaldo es muy alto, vale la pena preguntar en Recursos Humanos o al contador de la empresa si es posible migrar al sistema de prorrateo. En muchos casos las empresas aceptan el cambio si se lo plantean varios trabajadores juntos.
Además, es importante revisar el recibo de sueldo con detalle. A veces aparecen conceptos como “ajuste SAC” o “diferencia Ganancias SAC” que explican el monto retenido. Entenderlos ayuda a negociar o, en último caso, a planificar mejor los gastos.
El contexto 2024-2025
Con la actualización del piso de Ganancias (que hoy ronda los $2.200.000 brutos mensuales para solteros sin hijos, según la última modificación), cada vez menos trabajadores pagan el impuesto. Sin embargo, quienes sí lo abonan suelen estar en rangos medios-altos donde el SAC representa un porcentaje relevante de su ingreso anual.
Por eso, la forma de liquidación sigue siendo un tema relevante. No es solo una cuestión técnica: es plata que se va o que se queda en el bolsillo según cómo se aplique la norma.
En resumen, si tu empresa todavía liquida el Impuesto a las Ganancias del aguinaldo todo junto, es momento de plantear el cambio. El método prorrateado no solo es más justo, sino que en la mayoría de los casos termina siendo el que menos afecta al trabajador.