Universidades en alerta: paritaria caída, 23 días de protestas y quinta marcha federal
Tras el nuevo fracaso en la negociación salarial, docentes y no docentes ratificaron el plan de lucha. Denuncian ahogo presupuestario y anuncian masiva movilización frente a Tribunales el 15 de octubre.
Las universidades nacionales atraviesan una de las semanas más tensas del año. Tras el fracaso de la última reunión paritaria con el Gobierno nacional, los gremios docentes y nodocentes ratificaron un plan de lucha que ya acumula 23 días de medidas de fuerza y anunciaron la quinta marcha federal universitaria, que tendrá como punto central una movilización masiva frente a Tribunales el miércoles 15 de octubre.
La paritaria volvió a caer. Los representantes del Ejecutivo no ofrecieron una propuesta que compensara la pérdida de poder adquisitivo acumulada en lo que va de 2026, según denunciaron desde Conadu, Fedun, Ctera, Fagdut, Uda y los gremios nodocentes. La brecha salarial ya supera el 40% en términos reales, sostienen los sindicatos, y el presupuesto universitario sigue sin cumplir con lo establecido por la Ley de Financiamiento Educativo.
Desde hace casi un mes las facultades funcionan con asambleas permanentes, tomas de edificios, clases públicas y paros intermitentes. En varias casas de estudios el cronograma de finales de septiembre y principio de octubre se vio afectado, y las autoridades rectorales ya advirtieron que si el conflicto se extiende, el segundo cuatrimestre corre serio riesgo.
"No es solo una discusión salarial. Es la defensa del sistema universitario público tal como lo conocemos", afirmó un referente de Conadu en la asamblea realizada este miércoles en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA. La consigna que más se repite en los pasillos es que el ahogo presupuestario busca desfinanciar las universidades para justificar después su desmantelamiento.
La marcha federal del 15 de octubre será la quinta del año. Se espera la llegada de delegaciones de todo el país a Buenos Aires. El epicentro será la Plaza Lavalle, frente al Palacio de Tribunales, donde los gremios presentarán un recurso colectivo contra el incumplimiento de la ley de financiamiento. La convocatoria incluye también a estudiantes, científicos del Conicet y trabajadores de la cultura.
En paralelo, rectores de varias universidades nacionales se reunieron de urgencia para evaluar la situación financiera. Varias casas de altos estudios ya agotaron las partidas de funcionamiento y están usando fondos propios o donaciones para pagar servicios básicos como luz, internet y limpieza.
El conflicto universitario se suma a la tensión que ya viven otros sectores educativos, como las escuelas secundarias y los institutos terciarios, que también reclaman actualización salarial y mayor presupuesto. En las últimas semanas, las protestas se multiplicaron en distintas provincias.
Desde el Gobierno insisten en que el aumento otorgado a principio de año fue el mayor posible dentro de las restricciones fiscales y que cualquier mejora dependerá de la evolución de la recaudación. Los gremios responden que esa posición equivale a aceptar una reducción drástica de la universidad pública.
Mientras tanto, en los pasillos de las facultades porteñas se respira un clima de incertidumbre. Muchos docentes cobran sueldos que ya están por debajo de la canasta básica y combinan la cátedra con otros trabajos. Los nodocentes, por su parte, advierten que la falta de personal administrativo ya afecta el normal desarrollo de trámites y la atención a estudiantes.
La quinta marcha federal del 15 de octubre se perfila como una de las movilizaciones más importantes del año. Todo indica que, lejos de enfriarse, el conflicto universitario recién empieza a escalar.