Riesgo país volvió a los 500 puntos y caen las acciones argentinas en Wall Street
El indicador de la deuda soberana subió hasta los 500 puntos básicos, el nivel más alto en casi dos meses. Las principales empresas argentinas que cotizan en Nueva York cerraron con fuertes bajas.
El riesgo país de la Argentina volvió a perforar los 500 puntos básicos, un umbral que no se superaba desde fines de junio. Según el índice elaborado por JP Morgan, el EMBI subió 28 unidades en una sola jornada y cerró en 501 puntos, lo que refleja una mayor percepción de riesgo por parte de los inversores internacionales.
Este repunte coincide con una fuerte caída de las acciones argentinas que cotizan en Wall Street. YPF retrocedió casi un 6%, mientras que Mercado Libre perdió más de 4%. Banco Macro, Globant y Grupo Galicia también terminaron el día en terreno negativo. El mal clima externo, con un dólar fortalecido y tasas de interés altas en Estados Unidos, potenció la salida de posiciones en activos emergentes.
Desde el equipo económico del gobierno reconocen que el dato no es menor. Aunque el Ministerio de Economía insiste en que las variables financieras locales se mantienen estables y que las reservas del Banco Central siguen en alza, el mensaje del mercado internacional es claro: la paciencia con el plan de ajuste tiene un límite.
El riesgo país es una medida de la diferencia de rendimiento entre los bonos argentinos y los bonos del Tesoro estadounidense. Cuando sube, significa que los inversores exigen una mayor compensación por el riesgo de default. En los últimos meses había logrado bajar de manera sostenida desde los picos de más de 1.800 puntos registrados durante la transición de gobierno en diciembre de 2023, pero ahora muestra signos de fatiga.
Analistas consultados por Tiempo Argentino señalan que varios factores explican esta reversión. Por un lado, la incertidumbre global generada por las declaraciones de Donald Trump sobre una posible revisión del apoyo británico en la disputa por Malvinas generó ruido. Por otro, los inversores esperan señales concretas sobre cómo el gobierno planea salir del cepo cambiario sin generar una nueva devaluación.
En el plano local, el dato llega en medio de la polémica por la reforma tributaria que, según diversas organizaciones, termina recayendo con mayor peso sobre los sectores de menores ingresos. Además, la suspensión de producción en empresas como Granja Tres Arroyos y el cierre de registros del automotor alimentan la percepción de que la actividad económica no termina de levantar.
"El mercado está empezando a descontar que el ajuste fiscal tiene un costo social y productivo cada vez más alto", explicó un operador del mercado de bonos que pidió reserva de su nombre. "Si no aparecen dólares genuinos de la exportación y el consumo interno sigue deprimido, la confianza puede evaporarse rápido".
Desde el vamos, el equipo de Caputo busca transmitir calma. fuentes oficiales recordaron que el acuerdo con el FMI sigue vigente y que la meta de superávit primario se está cumpliendo. Sin embargo, en los pasillos del Congreso ya se habla de un posible endurecimiento de las negociaciones con los holdouts para lograr un nuevo canje de deuda en mejores condiciones.
Para el lector argentino que ve cómo los precios siguen subiendo más rápido que los salarios, este tipo de noticias financieras pueden parecer lejanas. Pero el riesgo país no es solo un número: cuando sube, encarece el crédito para el Estado y, por rebote, para las empresas y las familias. En un país que ya arrastra años de endeudamiento, cada punto adicional se termina pagando con menos inversión y más ajuste.
El dato de hoy, 18 de agosto de 2026, marca un punto de inflexión. Si el riesgo país se consolida por encima de los 500 puntos, el desafío para el gobierno de Milei fue demostrar que el "plan motosierra" sigue siendo creíble para los mercados sin destruir el poco tejido productivo que queda en pie.