Reclaman al nuevo gobierno de Colombia por la protección de niños afectados por el terremoto
La Red Internacional por la Defensa de la Infancia alerta sobre la situación de miles de niños y adolescentes en Chocó y otras zonas golpeadas por el sismo de magnitud 7,4. Piden prioridad al ICBF y una reconstrucción que supere las desigualdades estructurales.
La Red Internacional por la Defensa de la Infancia y Adolescencia en Situación de Calle en América Latina (RIDIAC) emitió un comunicado urgente reclamando al nuevo gobierno colombiano que coloque a los niños y adolescentes afectados por el terremoto del 10 de agosto como prioridad absoluta en la respuesta humanitaria y de reconstrucción.
El sismo de magnitud 7,4 tuvo su epicentro en el municipio de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, una de las regiones más pobres y aisladas del país. Según los últimos balances de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), la tragedia dejó 294 fallecidos, más de 3.900 heridos y centenares de desaparecidos, afectando a 448 municipios de 15 departamentos.
En Chocó los daños son especialmente graves: más de 580 viviendas dañadas y 42 destruidas solo en el epicentro. La pobreza estructural, las barreras geográficas y la debilidad institucional hacen que los efectos sean más profundos, advierte RIDIAC. “Los efectos de una tragedia como esta son más graves allí donde previamente existen pobreza, exclusión y dificultades de acceso a servicios públicos”, señala el documento.
La organización pone especial énfasis en el rol que debe cumplir el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF). “En el actual contexto de calamidad de alcance nacional, la nueva dirección del ICBF debe asumir como una de sus primeras prioridades la protección integral de la niñez y la adolescencia afectada por el terremoto”, reclama.
Además, exige que toda la información sobre niños desaparecidos, separados de sus familias o damnificados se maneje por canales institucionales seguros que protejan sus datos personales.
La reconstrucción, según RIDIAC, no puede reducirse a levantar paredes y carreteras. Debe incluir la recuperación de entornos protectores: alimentación, salud, educación, vivienda digna y acompañamiento psicosocial para que cada niña, niño y adolescente pueda retomar su proyecto de vida.
“La reconstrucción no puede limitarse a levantar nuevamente edificios, carreteras y viviendas. Reconstruir significa también recuperar entornos protectores”, afirma el comunicado. La red hace un llamado al gobierno nacional, a las autoridades territoriales, al ICBF, organismos internacionales y sociedad civil para que la respuesta sea inmediata, coordinada y no reproduzca las desigualdades preexistentes.
Chocó ya enfrentaba condiciones de marginalidad antes del sismo. La combinación de aislamiento, falta de infraestructura y altos índices de pobreza multiplica el riesgo de que la emergencia se convierta en una nueva forma de exclusión para los más vulnerables.
RIDIAC, que nuclea organizaciones de más de 10 países de Latinoamérica y tiene como referentes a Rosario Hasperué (Argentina), Pablo Bassi (Uruguay) y Miguel Hernández (México), acompañó el comunicado con una foto del hospital público San Francisco de Asís en Quibdó, la capital de Chocó, que se encuentra al borde del colapso. El terremoto ocurrió hace menos de dos semanas, pero sus consecuencias seguirán marcando la agenda del nuevo gobierno durante meses. La protección de la infancia en medio de la catástrofe se presenta como una prueba clave de su capacidad para responder a las necesidades más urgentes de los territorios históricamente postergados.