Malas Artes cumple 15 años: el cancionero que se toca, se lee y se comparte
La revista autogestiva nacida en Tandil llega a su edición número 15 con un nuevo volumen del Cancionero de Músicas Contemporáneas. El viernes 28 de agosto se lanza en el Centro Cultural Thames de Palermo con entrada libre y decenas de artistas invitadas.
La revista Malas Artes cumple 15 ediciones. Nacida en Tandil en 2017 como un proyecto autogestivo para visibilizar el arte local, se consolidó como uno de los pocos espacios en papel que aún apuesta por la cultura independiente en tiempos de inmediatez digital.
el pasado viernes 28 de agosto a las 20 h, el Centro Cultural Thames (Thames 1874, Palermo, CABA) será sede del lanzamiento oficial de la edición #015. La entrada es libre y gratuita. Participarán más de una decena de artistas entre las que se destacan Paula Maffía, Amanda Pujó, Flopa Lestani, Pilar Fogwill, Lola Cobach, Wes, Carmen Sánchez Viamonte, Paz Estrach, Chechi De Marcos, Natasha Doe, An Espil y Male Saito.
El corazón de esta nueva entrega es el Cancionero de Músicas Contemporáneas, un volumen que recupera el valor de las canciones impresas. En sus páginas aparecen Abril Olivera, Wen, Paz Estrach, Carmen Sánchez Viamonte, Lola Cobach, Sofía Viola, An Espil, Flopa Lestani, Amanda Pujó, Paula Maffía, Mel Muñiz, Pilar Fogwill, Chechi De Marcos y Natasha Doe. Todas ellas comparten un lenguaje de guitarras criollas, intimidad y sensibilidad que invita a leer, cantar, tocar y pasar las páginas de mano en mano.
Dolores Tuculet, fundadora y motor del proyecto, lo explica con claridad: la idea es que la revista sea coleccionable, palpable y que funcione como un archivo vivo de lo que está pasando en la escena. “Que quede un patrimonio cultural y una memoria colectiva”, dice. Por eso eligieron el papel en un momento en que casi todo migra a lo digital. Además de la versión impresa, todas las ediciones están disponibles de forma gratuita en la plataforma digital de Malas Artes, lo que permite que el proyecto llegue a cualquier parte del país y del mundo.
La selección de las artistas no siguió un criterio académico ni de mercado, sino uno más genuino. “Elegimos artistas que nosotras admiramos mucho, con las que nos sentimos interpeladas, por un capricho total”, cuenta Tuculet. El resultado es un cancionero que recupera algo que se estaba perdiendo: abrir un libro, encontrar la canción, pasarla en un fogón o en un living y compartirla.
Para Malas Artes, el evento presencial no es un complemento: es el momento en que el proyecto se completa. “La revista está buenísimo lanzarla, pero el hecho de encontrarnos, conocernos, vernos cara a cara y que el artista se encuentre con el público, creo que ahí termina de suceder la cuestión”, reflexiona la fundadora. El encuentro en Thames fue una noche de música en vivo y lectura de poesía que pone la revista en el centro de la escena.
En sus nueve años de trayectoria, por las páginas de Malas Artes pasaron más de 800 artistas. Aunque su base sigue estando en Tandil, el proyecto tejió puentes constantes con Buenos Aires y otros puntos del país. “Vamos con mucho respeto a Buenos Aires y con muchas ganas de mostrar lo que hacemos en Tandil y de compartir”, señala Tuculet.
El trabajo no pasó inadvertido para las instituciones. La revista fue declarada de Interés Cultural y Municipal por el Honorable Concejo Deliberante de Tandil y recibió Declaración de Interés Legislativo por la Honorable Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires.
En un contexto donde la cultura independiente enfrenta cada vez más dificultades económicas y de distribución, Malas Artes insiste en lo analógico como acto político: crear un objeto que se pueda tocar, regalar, archivar y que sirva de currículum para las propias artistas. El cancionero de esta edición 15 es, en ese sentido, una apuesta por volver a unir la palabra escrita con la voz y la guitarra.
Quien quiera formar parte de esa cadena solo tiene que acercarse el viernes 28 de agosto al Centro Cultural Thames. Llevar la guitarra no está prohibido.