La pyme familiar de Saladillo que renovó su legado con un socio australiano
Carolina Serrani y Leonardo Ruiz tomaron las riendas de Serrani Instalaciones Rurales, una empresa de 60 años, e incorporaron tecnología de vanguardia de la mano de Clipex. Cómo el cambio generacional y la apertura económica impulsaron su crecimiento en el sector ganadero.
En el corazón de Saladillo, provincia de Buenos Aires, una empresa familiar que lleva seis décadas fabricando bretes, postes y volteadores de terneros en madera encontró la forma de renovarse sin perder su esencia. Carolina Serrani, hija del fundador Luis César Serrani, y su esposo Leonardo Ruiz tomaron la posta en un proceso de sucesión que no estuvo exento de dudas y desafíos.
Hija única, Carolina se recibió de ingeniera en Alimentos en la Universidad Nacional de Luján, donde conoció a Leonardo, quien estudiaba Ingeniería Industrial. Tras años de trabajar por su cuenta, llegó el momento de decidir si seguían el camino trazado por Luis César, quien había perdido a su socio y buscaba traspasar el mando. “Muchos de los diseños que hizo mi padre se ven hoy en campos de todo el país”, cuenta Carolina con orgullo mientras atiende consultas en medio del bullicio de la Exposición Rural de Palermo.
El traspaso generacional no fue automático. La pareja se preguntó qué hacía falta para que la empresa no solo sobreviviera, sino que creciera en un mercado cada vez más profesionalizado. Leonardo, con su background industrial, investigó modelos de otras partes del mundo. Así descubrió a Clipex, una empresa australiana que desde 2007 revolucionó el sector con un sistema innovador de clips giratorios para alambrados y se especializa en instalaciones ganaderas de acero.
Con presencia en 20 países y una sede regional en Uruguay, Clipex parecía el socio perfecto. “Nos contactamos, cruzamos el charco y nos subimos al auto con nuestros dos hijos para conocerlos”, recuerda Carolina. Decidieron convertirse en distribuidores oficiales en Argentina.
Los primeros años fueron complicados. El cepo cambiario y las restricciones a las importaciones de insumos industriales obligaban a traer equipos a cuentagotas. A pesar de eso, sumaron la línea de acero de Clipex a su catálogo tradicional de madera. En abril de 2023 inauguraron un local sobre la ruta 205 con un cepo 1100 Clipex; uno de los directivos de la firma viajó especialmente para la presentación ante clientes y amigos.
El panorama cambió drásticamente a partir de diciembre de 2023. La apertura del comercio internacional, la unificación cambiaria y la eliminación de las trabas a las exportaciones de carne mejoraron los precios y el ánimo de los productores. La ganadería argentina comenzó a invertir más en instalaciones modernas: mangas, corrales, comederos y sistemas que priorizan el bienestar animal.
“La ganadería se está profesionalizando”, destaca Carolina. En su empresa mantienen la tradición del asesoramiento cara a cara, pero ahora integran miradas técnicas: la del agrónomo, el dueño del establecimiento, el alambrador y el operario de campo. Ofrecen diseños completos de instalaciones basados en criterios de bienestar animal, algo que antes no era tan común.
Esta transformación se hizo evidente durante la reciente Exposición Rural de Palermo. El stand de Serrani no paraba de recibir consultas de productores, veterinarios y técnicos. El propio fundador de Clipex, Ashley Olsson, viajó desde Australia, acompañado por los directivos de Clipex Sudamérica Matías Albanell, Alejandro Carle y Alberto Vaucheret desde Uruguay. La visita confirmó que el mercado local está listo para dar el salto tecnológico.
Al principio, cuenta Carolina, a su padre le costó verla al frente de la operación. “Hoy él está feliz, orgulloso”, dice con una sonrisa. Luis César sigue siendo una de consulta permanente para la pareja, que entiende que el legado no se conserva congelando el pasado, sino actualizándolo con inteligencia.
El caso de Serrani Instalaciones Rurales muestra que el cambio generacional, cuando se combina con visión, apertura al mundo y adaptación al nuevo contexto económico, puede ser la clave para que las pymes familiares del agro no solo sobrevivan, sino que lideren la modernización del sector.