Filtro anti-China en licitación eléctrica: AMBA I excluye a empresas chinas por presión de EE.UU.
El Gobierno argentino aplicó nuevamente una cláusula restrictiva para empresas controladas por Estados extranjeros en la licitación de AMBA I, una obra de US$ 800 millones. La medida, alineada con los pedidos de la embajada de Trump, vuelve a dejar fuera a firmas chinas como Powerchina.
El Estado argentino volvió a aplicar una cláusula restrictiva que excluye a empresas controladas por Estados extranjeros en una licitación clave. Se trata del proyecto AMBA I, que prevé ampliar la transmisión eléctrica en el Área Metropolitana de Buenos Aires con una inversión estimada en 800 millones de dólares.
La obra incluye la construcción de una nueva estación transformadora en Plomer, provincia de Buenos Aires, y el tendido de 270 kilómetros de líneas de alta tensión que conectarán esa estación con las centrales de Atucha II y Ezeiza. Según el pliego, la participación queda vedada para compañías con control estatal de países no aliados, lo que en la práctica apunta directamente a las firmas chinas.
Entre las empresas afectadas se encuentra Powerchina, que ya ejecuta en la Argentina cinco parques eólicos y cuatro solares. Esta no es la primera vez que se aplica este “filtro anti-China”: en mayo de 2026 se utilizó en la licitación para el dragado de la Hidrovía Paraná-Paraguay, donde la estatal china CCCC quedó fuera y volvió a ganar la belga Jan de Nul, que opera el río desde hace décadas.
El timing de esta nueva licitación no es casual. Llega apenas semanas después del escándalo desatado por los mensajes de WhatsApp en los que un funcionario de la embajada estadounidense presionó a la cooperativa CALF, de Neuquén, para que abandonara las negociaciones con Huawei para la construcción de un data center en Vaca Muerta. La embajada china respondió con dureza, acusando a Estados Unidos de interferir en la soberanía argentina y de promover la “teoría de la amenaza china”.
Esta mañana, en la reunión de AmCham Energía, el embajador Peter Lamelas volvió a cargar contra Huawei. “China exige a sus empresas que le den al Estado cualquier dato que pase por su tecnología y sus redes de inteligencia artificial. Todo está controlado por el Partido Comunista Chino. Esto no vale y tampoco va a ayudar a traer inversores extranjeros a Vaca Muerta”, afirmó.
La política de alineamiento con Washington tiene consecuencias concretas. La Hidrovía por la que circula casi el 80% del comercio exterior argentino quedó nuevamente en manos de una empresa europea, mientras que en el sector eléctrico se repite el mismo esquema. Analistas locales advierten que estas restricciones pueden encarecer las obras y reducir la competencia, ya que las empresas chinas suelen ofrecer precios más competitivos en infraestructura.
Desde el sector energético argentino, algunos actores privados celebran la llegada de capitales occidentales, pero otros advierten que el país no puede darse el lujo de descartar de plano a uno de los mayores inversores en energías renovables de los últimos años.
La licitación de AMBA I sigue su curso con la cláusula restrictiva ya incorporada. El Gobierno argumenta que se trata de criterios de seguridad nacional y alineamiento estratégico. La embajada china, en tanto, mantiene su postura de que estas medidas responden a presiones externas que limitan la autonomía argentina a la hora de elegir socios tecnológicos y de infraestructura.
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