El salario mínimo cubre apenas media canasta de indigencia: diez años atrás la triplicaba
El SMVM perdió poder adquisitivo de forma dramática. Hoy alcanza para la mitad de la canasta básica de indigencia, mientras que en 2016 cubría más de tres veces ese umbral. La discusión del Consejo del Salario vuelve a ser virtual este viernes.
El salario mínimo, vital y móvil (SMVM) que se discute la semana pasada en el Consejo Nacional del Salario solo alcanza para cubrir la mitad de la canasta básica de indigencia. Diez años atrás, ese mismo salario triplicaba el valor de esa canasta.
Según datos actualizados que publica Tiempo Argentino, el deterioro es brutal. En 2016, con un SMVM de alrededor de $6.000 (ajustado por inflación), un trabajador que cobraba el mínimo podía comprar más de tres canastas básicas de indigencia para una persona. Hoy, con el salario mínimo en $284.000, apenas llega a la mitad de esa misma canasta, que se ubica cerca de los $570.000 mensuales.
La Secretaría de Trabajo, a cargo de Julio Cordero, convocó al Consejo para el pasado viernes 28 de agosto en formato virtual, tal como se viene haciendo desde la pandemia. La modalidad es criticada por las centrales obreras porque reduce la posibilidad de debate real y, sobre todo, limita la capacidad de movilización de sindicatos, movimientos sociales y organizaciones piqueteras.
Tanto la CTA Autónoma como la CTA de los Trabajadores enviaron carta documento al organismo exigiendo que la reunión sea presencial. Es la segunda vez que lo hacen. En el encuentro anterior ya habían intimado por la misma vía sin éxito.
El dato de la canasta de indigencia no es menor. Se trata del umbral que mide el costo de los bienes y servicios indispensables para sobrevivir: alimentos básicos, transporte mínimo y algunos servicios. Cuando el salario mínimo no llega a cubrirlo, se entra en territorio de pobreza estructural.
En los últimos años el SMVM fue perdiendo sistemáticamente frente a la inflación y al aumento de los alimentos. s sindicales consultadas por el medio sostienen que el Gobierno busca mantener un “salario de referencia” bajo para no presionar las paritarias del sector privado, aunque esto impacta de lleno en jubilados, beneficiarios de programas sociales y trabajadores registrados que cobran el mínimo.
La reunión del viernes se da en un contexto de fuerte tensión social. Las organizaciones ya anunciaron que, más allá del formato virtual, mantendrán medidas de visibilización en las calles. El resultado del Consejo no es vinculante, pero suele marcar el piso de las futuras negociaciones salariales.
Según informó Tiempo AR, el Gobierno aún no dio señales claras sobre cuál será su propuesta de aumento. Las centrales obreras, en tanto, reclaman un salto que al menos recupere parte del terreno perdido en los últimos 24 meses.
El contraste con la década pasada es elocuente: en 2016 el salario mínimo no solo cubría la canasta de indigencia, sino que dejaba un margen para otros gastos básicos. Hoy, ese margen desapareció. Para muchos trabajadores, el SMVM ya no es “vital” ni “móvil”: es apenas un número de referencia cada vez más alejado de la realidad cotidiana.