Cultura

El deseo también está en crisis: Sol Despeinada y los mandatos del sexo en la era digital

Sol Ferreyra, conocida como Sol Despeinada, presenta “El deseo en crisis”, un espacio de conversación sobre cómo las pantallas y las redes editan nuestros vínculos y deseos. La gira nacional continúa el 12 de septiembre.

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Celular mostrando un feed de redes sociales genérico

Sol Ferreyra, más conocida como Sol Despeinada, trae a escena “El deseo en crisis”, un formato de conversación íntima y sin filtro que ya viene recorriendo el país. La próxima fecha confirmada es el 12 de septiembre, y promete seguir desarmando mandatos, prejuicios y las formas en que las pantallas intervienen en nuestra vida sexual y afectiva.

Según la propia Sol, las redes sociales y las plataformas de contenido no solo muestran cuerpos y prácticas: de alguna manera las editan. “Las pantallas y redes sociales de alguna manera también editan nuestro deseo”, afirma en diálogo con Canal Abierto. Esa idea atraviesa toda la charla: cómo el scroll infinito, los algoritmos de dating y la pornografía mainstream moldean lo que creemos que “deberíamos” desear.

Lejos de ser un monólogo académico, el espacio funciona como una charla colectiva. El público participa, pregunta, cuenta anécdotas. Sol Despeinada se mueve con naturalidad entre lo personal y lo político, entre la risa y la incomodidad necesaria. Habla de vínculos, de monogamia, de deseo queer, de la presión por el rendimiento sexual y de cómo el capitalismo también se mete en la cama.

En un país donde el debate sobre ESI, derechos sexuales y diversidad todavía genera ruido, este tipo de propuestas aparecen como un respiro. No se trata de dar cátedra ni de vender “el método para tener mejor sexo”. Se trata de poner en palabras lo que muchas veces queda silenciado: la brecha entre lo que sentimos y lo que creemos que tendríamos que sentir.

La gira ya pasó por varias ciudades y el formato se adapta al público de cada lugar. En Buenos Aires, donde Sol tiene base, las charlas suelen ser más densas y reflexivas. En el interior, muchas veces surgen preguntas más básicas sobre deseo y placer que revelan lo poco que se habla de estos temas en la cotidianeidad.

“El deseo en crisis” no promete soluciones mágicas. Al contrario: invita a habitar la incomodidad. Porque si el deseo está en crisis, quizás sea el momento de preguntarnos qué parte de ese deseo fue construido, impuesto o directamente robado por mandatos que ya no nos sirven.

La próxima función será el 12 de septiembre. Quienes quieran sumarse pueden seguir las redes de Sol Despeinada para conocer el lugar exacto y los detalles. En tiempos donde todo parece estar mediado por una pantalla, sentarse a hablar sin filtro sobre sexo y vínculos se vuelve casi un acto de resistencia.

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