Cartoneros marcharon por la defensa de 6.500 puestos de trabajo
Miles de trabajadores de la economía popular se movilizaron desde Plaza Almagro hasta Once contra el nuevo esquema de residuos secos del Gobierno porteño, que amenaza con reemplazar cooperativas por empresas privadas.
Miles de cartoneros y cartoneras marcharon este miércoles desde la Plaza Almagro hasta la estación Once para defender sus s de trabajo. La movilización fue convocada por la Federación Argentina de Cartoneros, Carreros y Recicladores (FACCyR-UTEP) y buscó visibilizar el fuerte rechazo al nuevo esquema de gestión de residuos secos que impulsa el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
La consigna central que se escuchó durante toda la marcha fue clara y contundente: “Sin cooperativas, no hay reciclado con inclusión”. Los manifestantes denuncian que el pliego de licitación presentado por la administración porteña impone requisitos que las cooperativas no pueden cumplir, como una facturación millonaria, flotas propias de camiones y la titularidad de los Centros Verdes. De esta manera, se abriría la puerta a grandes empresas privadas y se dejaría afuera a quienes sostienen el sistema de reciclado con inclusión desde hace más de dos décadas.
Según los organizadores, el cambio de modelo pone en riesgo directo la continuidad laboral de 6.500 trabajadores y trabajadoras de la economía popular. Estas personas no solo recuperan materiales secos en las calles de la ciudad, sino que también los clasifican, prensan y comercializan a través de las cooperativas, generando un circuito que además tiene un fuerte impacto ambiental positivo.
La marcha se desarrolló de manera pacífica y reunió columnas de distintas cooperativas de la Ciudad. Los cartoneros y cartoneras, muchos de ellos con sus carros y elementos de trabajo, hicieron visible el rol clave que cumplen en la gestión de residuos. Sin su labor diaria, una enorme cantidad de materiales reciclables terminaría directamente en los rellenos sanitarios.
Desde la Federación advierten que este pliego de licitación representa un retroceso en materia de inclusión social y de políticas ambientales. Durante más de 20 años, las cooperativas han construido un sistema que combina recuperación de materiales con generación de empleo digno para sectores históricamente vulnerables. Reemplazar ese esquema por uno puramente comercial significaría, según sus cálculos, la desaparición de miles de puestos de trabajo.
El conflicto se enmarca en un contexto más amplio de tensiones entre el Gobierno porteño y las organizaciones de la economía popular. En los últimos meses ya se habían registrado reclamos similares por recortes y modificaciones en programas sociales que afectan directamente a estos trabajadores.
La defensa del modelo de reciclado con inclusión no es solo una cuestión laboral. También es ambiental: cada kilo de material que se recupera y se reintegra al circuito productivo evita la extracción de nuevos recursos y reduce la presión sobre los basurales. Las cooperativas de cartoneros han sido reconocidas internacionalmente por su rol en la economía circular.
Hasta el momento, el Gobierno de la Ciudad no ha dado respuestas concretas a los reclamos planteados durante la marcha. Los cartoneros y cartoneras anticipan que continuarán con las medidas de visibilización si no se revierten los términos del pliego de licitación.