Política

Traspaso del fuero laboral a la Ciudad: el último golpe a la Justicia Nacional del Trabajo

A horas de que se levante la cautelar que lo frenaba, la Legislatura porteña ratificó el traspaso de la Justicia laboral a la órbita de la Ciudad. Críticos advierten que vulnera el acceso de los trabajadores a una tutela preferente.

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Fachada curva con cúpula de la Legislatura porteña

El traspaso del fuero laboral a la Ciudad de Buenos Aires se encamina a convertirse en realidad tras la ratificación legislativa porteña, en medio de la inminente derogación de la cautelar que lo mantenía suspendido.

La medida, incluida en la reforma laboral impulsada por el gobierno nacional, representa para sus detractores el embate final contra la Justicia Nacional del Trabajo. Según advierten especialistas y gremios, la maniobra compromete el principio de "preferente tutela" que ampara a los trabajadores en sus reclamos.

La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires dio luz verde al traspaso en una sesión que se produjo a solo horas de que caduque la medida cautelar que impedía su implementación. De esta forma, los juzgados laborales nacionales que funcionan en la Capital Federal pasarían a depender del Poder Judicial porteño, con las implicancias presupuestarias, organizativas y de garantías que eso conlleva.

Desde hace años se viene discutiendo este traspaso, que los sucesivos gobiernos porteños han reclamado en nombre de la autonomía de la Ciudad. Sin embargo, para los sectores vinculados al derecho del trabajo, se trata de una reforma que debilitará el acceso a la justicia de los asalariados, especialmente en un contexto de alta conflictividad laboral.

La Justicia Nacional del Trabajo se caracteriza por su especialización y por aplicar un criterio tuitivo: ante la desigualdad estructural entre empleador y empleado, la balanza se inclina hacia la protección del más débil. Pasar esa competencia a la Ciudad implica, según sus críticos, diluir esa especialización y exponer los reclamos a una justicia que no tiene la misma trayectoria ni los mismos recursos en materia laboral.

Según informó Tiempo Argentino, la ratificación legislativa se produce en un momento clave: la cautelar que frenaba el traspaso está a punto de ser derogada, lo que abriría la puerta a la transferencia inmediata de causas y personal.

Organizaciones de trabajadores y colegios de abogados laboralistas ya anunciaron que resistirán la medida tanto en el plano judicial como en las calles. Consideran que se trata de un retroceso en materia de derechos y que pone en riesgo la celeridad y efectividad con la que hoy se resuelven los conflictos individuales y colectivos de trabajo en la Capital.

El debate trasciende lo meramente administrativo. Se inscribe en una pulseada más amplia entre el gobierno nacional y los sectores que defienden la vigencia de un fuero especializado que, desde su creación en 1944, ha sido pilar del derecho laboral argentino.

Queda por verse si la transferencia se concreta en las próximas semanas o si nuevas presentaciones judiciales lograrán frenarla una vez más. Por ahora, el reloj corre a favor del traspaso.

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