Economía

Transporte por las nubes: ir a trabajar puede costar hasta el 31% del salario mínimo

Un trabajador del Gran Buenos Aires que viaja todos los días al centro porteño gasta hasta $118.536 mensuales en transporte, equivalente al 31,5% del salario mínimo. La cifra se agravará con el aumento de 4,1% en colectivos que rige desde este 1 de septiembre.

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Los aumentos confirmados que llegan en septiembre: prepagas, transporte y colegios

El gasto en transporte público se ha convertido en una de las cargas más pesadas para los trabajadores del Área Metropolitana de Buenos Aires. Según un cálculo detallado, un vecino del primer cordón del conurbano que combina colectivo, tren y subte para llegar al centro porteño puede llegar a destinar $118.536 por mes solo en pasajes. Esa suma representa el 31,5% del salario mínimo vital y móvil vigente en agosto, que se ubica en $376.600.

El ejemplo contempla un viaje de ida y vuelta con las tarifas actuales: $1.111,19 para el primer colectivo, $420 de tren (con el 50% de descuento por SUBE) y $1.684 de subte, aplicando también la bonificación por superar los 20 viajes mensuales. Si el trabajador vive en barrios más alejados, la proporción puede ser aún mayor.

Lo que llama la atención es la velocidad con la que esta relación se deterioró. Según un estudio del Centro de Economía Política (CEPA), en noviembre de 2023 el transporte representaba apenas el 2,7% del salario mínimo. En junio de 2024 ya llegaba al 10%, y a comienzos de 2026 se ubicaba en 14,7%. Hoy supera el 31% en el caso más representativo.

El principal responsable fueron los sucesivos tarifazos. Desde noviembre de 2023, el boleto mínimo se multiplicó por 16 en las líneas que circulan solo por la Ciudad, por 14 en las que cruzan a Provincia y por 21 en las que operan únicamente en el conurbano. El tren se encareció 13 veces y el subte 21 veces. En el mismo período, el salario mínimo apenas se multiplicó por 2,6, un 158% que quedó muy por debajo del 329% de inflación acumulada hasta julio según el Indec.

Esta disparidad también se refleja en el índice de precios. Mientras la inflación general de los últimos 12 meses fue del 33,8%, el rubro Transporte subió 40,9%. En el Gran Buenos Aires, el transporte público aumentó 49,9% interanual. El resultado fue una caída abrupta de la demanda: según la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (Aaeta), los viajes bajaron de 146,1 millones en julio de 2025 a 118,1 millones el mes pasado, una contracción superior al 19%.

Desde el sector empresario sostienen que las tarifas todavía están por debajo del costo técnico, que estiman en $2.138 por pasajero, impulsado principalmente por el aumento del gasoil, que se multiplicó por siete en tres años. Mientras tanto, el informe del CEPA advierte sobre un “doble deterioro”: los usuarios pagan más y reciben un servicio con menor inversión en infraestructura.

A esto se suma la fragmentación de la red SUBE y la eliminación parcial de los descuentos por combinación de viajes, que ahora solo rigen en conexiones muy específicas. El ministro de Infraestructura porteño, Pablo Bereciartúa, explicó que el beneficio cayó porque el gobierno nacional dejó de financiar las combinaciones entre servicios de distintas jurisdicciones.

El resultado es un escenario donde ir a trabajar se volvió proporcionalmente más caro que hace tres años, mientras el poder adquisitivo del salario mínimo no acompaña. Con el aumento de 4,1% en las tarifas de colectivos que entró en vigencia este 1 de septiembre, la proporción podría escalar aún más en las próximas semanas.

Según informó Tiempo, la tendencia no muestra signos de revertirse en el corto plazo. Para miles de trabajadores del conurbano, el “transporte por las nubes” ya no es una figura retórica: es una cuenta que cada vez cierra más difícil a fin de mes.

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