Notas

El Gobierno quiere vaciar la Base de Punta Indio: “Va a quedar un pueblo totalmente inviable”

Dabel Roblin, titular de ATE en la base aeronaval, advirtió que el plan oficial amenaza con llevarse “la vida de muchos de nosotros”. Empleo, soberanía y un reclamo que crece en solidaridad.

Publicado el

El Gobierno quiere vaciar la Base de Punta Indio: “Va a quedar un pueblo totalmente inviable”
Canal Abierto (cooperativa)

El anuncio del Gobierno nacional de avanzar en un fuerte achicamiento de la Base Aeronaval de Punta Indio generó una fuerte reacción entre los trabajadores y los vecinos de la localidad. Dabel Roblin, titular de la seccional local de ATE y empleado de la histórica instalación de la Armada, fue claro: “Va a quedar un pueblo totalmente inviable”.

Según Roblin, el plan implica el traslado masivo de personal militar y civil hacia otras dependencias, lo que dejaría la base casi vacía y condenaría a la localidad a una crisis económica y demográfica sin precedentes. “Se van a llevar la vida de muchos de nosotros”, dijo en diálogo con Canal Abierto, refiriéndose no solo a los puestos de trabajo directos sino a toda la cadena económica que depende de la presencia de la base.

Punta Indio, en la provincia de Buenos Aires, es un caso típico de pueblo que creció alrededor de una instalación militar. Miles de familias dependen de manera directa o indirecta del funcionamiento de la base, que además alberga el Instituto de Formación de la Armada y distintas unidades operativas. El achicamiento anunciado afectaría tanto al personal de la Armada como a los trabajadores civiles que prestan servicios en la instalación.

Roblin advirtió que el impacto no se limita al empleo. “Es también una cuestión de soberanía”, señaló, recordando el rol histórico de la base en la defensa nacional y en la formación de cuadros aeronavales. El dirigente sindical expresó que el reclamo ya cuenta con apoyo de otros gremios y organizaciones sociales, y que se está preparando una presentación formal para frenar el vaciamiento.

Desde el punto de vista local, la preocupación es inmediata. El comercio, la educación y hasta el transporte de la zona dependen en gran medida de la población que gira alrededor de la base. Un achicamiento drástico convertiría a Punta Indio en un pueblo fantasma, con las consecuencias sociales que eso implica: emigración de jóvenes, cierre de escuelas y comercios, y deterioro de la infraestructura.

El caso de Punta Indio se suma a otros anuncios de reducción de presencia estatal en distintas regiones del país. Los trabajadores sostienen que detrás de la búsqueda de “eficiencia” hay una lógica de desguace que ignora el tejido social y productivo que se tejió durante décadas alrededor de estas instalaciones.

Roblin y su equipo de ATE vienen realizando asambleas y reuniones con vecinos para visibilizar el problema. “No estamos dispuestos a que nos borren del mapa”, afirmó. El reclamo crece en solidaridad con otros sectores que también enfrentan ajustes en áreas estratégicas.

Según informó Canal Abierto, la intención oficial es concentrar las actividades en otras bases de mayor tamaño, dejando a Punta Indio con una dotación mínima que haría insostenible la continuidad del pueblo tal como se conoce hoy.

El debate se abre entonces entre quienes defienden la necesidad de ajustar el gasto público y quienes advierten que ciertos recortes tienen un costo social y estratégico que el país no puede permitirse. En Punta Indio, por ahora, la pulseada recién comienza.

← Volver al blog