El BCRA no espera un boom de créditos en dólares pero confía en impulsar la construcción
Santiago Bausili, presidente del Banco Central, reconoció que los nuevos préstamos en dólares a empresas no generarán un despegue masivo, aunque servirán para dar flexibilidad y reactivar el sector de la construcción sin poner en riesgo la estabilidad.
El presidente del Banco Central de la República Argentina, Santiago Bausili, fue claro al hablar sobre la reciente flexibilización de los créditos en dólares para empresas: no esperan un “boom” de préstamos, pero sí confían en que sirvan para empujar la actividad en sectores como la construcción.
En declaraciones recogidas por medios locales, Bausili explicó que la medida busca agregar “un grado de flexibilidad” en un contexto prudente. “Estamos seguros que no estamos poniendo en riesgo ninguno de los elementos que nos llevaron a la crisis de 2001”, remarcó, haciendo alusión directa a los riesgos cambiarios y de descalce de monedas que marcaron el colapso de hace 25 años.
Según el titular del BCRA, los préstamos en dólares no están pensados para generar un volumen explosivo de financiamiento, sino para dar una herramienta adicional a las empresas que operan con esa moneda y, especialmente, para financiar proyectos de obra civil y construcción que requieren insumos importados o pagos en divisas.
La medida forma parte de una serie de ajustes que el organismo viene implementando para normalizar el sistema financiero sin descuidar las reservas ni la estabilidad cambiaria. En un país donde la memoria de los corralitos y las corridas sigue latente, cada paso en materia de crédito en dólares se mide con cautela.
Desde el sector de la construcción ya manifestaron interés en la herramienta. Varios empresarios del rubro señalaron que poder acceder a financiamiento en la misma moneda en la que se pagan materiales y mano de obra especializada podría destrabar proyectos que hoy están frenados por la falta de crédito accesible.
Sin embargo, Bausili bajó las expectativas: “No esperamos un boom”. La frase resume el tono de prudencia que domina la política monetaria actual. El objetivo parece ser más evitar nuevos desequilibrios que generar un ciclo expansivo riesgoso.
Analistas consultados coinciden en que, si bien la medida es positiva, su impacto real dependerá de la evolución del tipo de cambio, la inflación y, sobre todo, de la confianza de las empresas en la sostenibilidad de las reglas de juego.
Por ahora, el BCRA mantiene el foco en acumular reservas y estabilizar la economía. Los créditos en dólares aparecen como un instrumento quirúrgico, no como una palanca de crecimiento generalizado.